Este conjunto de bocetos, hechos dibujos y pinturas, parte de una sospecha difícil de ignorar:
el ejercicio del poder pasa a veces por una plancha caliente que aplana y elimina las arrugas.
Se anuda con cuidado frente al espejo, se ajusta al cuello y sale a trabajar. El traje y la corbata, ligeros en peso, pesado en significado, han logrado una hazaña admirable: la neutralización de la organización, de las jerarquías, de la confianza, encima de los cuerpos sin necesidad de explicaciones. Elegantes, dicen algunos, como si estuviéramos realmente eligiendo.
Cómo ese conjunto tan masculino, que fue heredado del mundo militar, se coló en lo diplomático y empresarial, se infiltró en oficinas, aulas, juzgados, funerales y fotografías familiares, nos ha llenado la vida ceremonial, nos grita control y promueve la competencia. No importa quién lo lleve puesto: el traje ya sabe qué papel interpretar. Aunque no falta el especista que dice que "simio vestido de seda, simio se queda"; es como si lo positivo en esa frase fuera el vestido; lo artificial que nos civiliza.
La pintura entra aquí no como ornamento, sino como una forma de demora incisiva. Mientras el mundo de los negocios exige rapidez, eficiencia y resultados inmediatos, la práctica pictórica insiste en su lentitud casi incómoda. Pintar es componer por trazos, alargar el ritual del presente, es romper el nudo, pintar, cualquier cosa, sobretodo corbatas, es vovler a respirar como cuando me he quitado la corbata.
Este proyecto no busca destruir el traje ni declarar la guerra a la formalidad. Tampoco pretende ofrecer soluciones. Más bien, propone mirarlo con atención, copiarlo con ironía y devolverlo ligeramente deformado. Es revelar la fragilidad del jefe, con sus ansias de ser inmortal, pero será un frágil inmortal, será un símbolo constumbrista, vacío.
Les presento un universo grotesco y sombrío con el que me encuentro día a día.
Hoy ví las noticias, y ahí siguen estos extraños agentes, adictos, al petróleo, al consumo, al dinero, a la civilización.
paura
orgoglio
rabbia
vanitá
pigrizia
invidia
lussuria
ambiziones
vergogna